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El estrepitoso fracaso de la Ferrari SF90.

Habiendo transcurrido doce de las veintiún carreras que componen la temporada 2019 de la Fórmula 1, estamos en condiciones de afirmar que para la Scuderia el año  está perdido por una suma de errores y rendimientos por parte de los italianos. El diseño del auto partió de la base que tenga poquísima carga aerodinámica y eso hace que en circuitos como Hungría, Mónaco o Singapur el rendimiento sea deplorable para un equipo que es la historia viva de la categoría y que de ningún modo puede volver a pasar por un período de sequía de títulos de pilotos como ocurrió entre el de Jody Scheckter en 1979 y el primero de la era Schumacher en el 2000 y que tuvo un premio consuelo con la obtención de la Copa de Constructores de la fatídica temporada 1982 (por la muerte de Gilles Villeneuve en Zolder) y 1983 sin olvidar la desastrosa temporada 1988 (este año me recuerda muchísimo a ese nefasto campeonato) donde los Mc Laren MP4/4 ganaron quince de las dieciséis carreras y la restante fue para Gerhard Berger con la Ferrari F1/87/88C en Monza y que sirvió como homenaje a don Enzo que había fallecido unos días antes.  Al ser un auto que cae estrepitosamente en los tipos de circuitos mencionados también hay que decir que en los circuitos veloces como Spa, Monza, Canadá (segundo Seb y tercero Charles) o Austria  (segundo Leclerc y Sebastian cuarto) que el auto vuela porque el rendimiento del motor (igual o superior al Mercedes) va acompañado por la configuración del chasis. Haber hecho un coche que no sea equilibrado para luchar en cualquier pista fue un error y no sólo Mercedes se despegó con el W10 sino que Red Bull con el motor Honda está obteniendo mejores resultados y eso pone nerviosos a Mattia Binotto y su equipo. Otro tema en cuanto al diseño del coche es la caída estrepitosa del rendimiento de  los neumáticos así como su rápida degradación debido al sobrecalentamiento y por esta razón el equipo había pedido volver a las cubiertas de 2018 ya que esto les permite, por lo general, hacer buenas clasificaciones pero en carrera (y más si el circuito es lento y trabado) se desploman fácilmente ambos coches.
Otro punto a tener en cuenta es la aparente fragilidad de Vettel para enfrentar los momentos difíciles producto de la presión insostenible (no olvidemos que en Italia Ferrari genera la misma pasión que un equipo de fútbol como Milan o Juventus) por ganar un campeonato ya que el obtenido por Kimi Raikkonen en el 2007 se ve cada vez más lejano y encima Charles Leclerc está haciendo una muy buena primera temporada opacando en cierto modo a Seb que se siente muy incómodo con todo esto que le está ocurriendo.
Y el último punto es el doble puesto que ocupa Mattia Binotto primero como director técnico y luego le sumó ser jefe del equipo tras ser despedido Maurizio Arrivabene. Esto se va a solucionar parcialmente con la llegada de Simone Resta nuevamante al Cavallino Rampante para ser director técnico ya que el primero de agosto deja su puesto en Alfa Romeo para trabajar tres meses en los autos de calle de Ferrari para luego ser incorporado al equipo de Formula uno.
En síntesis, la SF90 fue diseñada de manera equivocada, no se amoldó jamás a los neumáticos 2019 de Pirelli, Vettel tiene una temporada espantosa y no fue beneficioso que Binotto ocupe dos puestos al mismo tiempo y por todo eso es que ya están trabajando para el coche del 2020 a la espera del nuevo reglamento del 2021 donde cambiarán muchísimas cuestiones técnicas para hacer a la Formula 1 más apetitosa para los espectadores y la audiencia televisiva.

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