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Vélez se durmió una siesta cuando no debía...

¿Qué pasó? Un par-ti-da-zo jugado en Liniers entre el local y el último campeón del fútbol argentino para darle calor a la fría noche de Buenos Aires que mantuvo en vilo a los hinchas de ambos clubes y al público en general.
El trámite: Vélez se  llevó por delante al equipo del Chacho Coudet y estuvo a punto de noquearlo después del segundo gol convertido por Romero (el primero fue de Nico Domínguez y ya hablaremos de él) en base a una presión asfixiante, toques rápidos y buenas coberturas de los espacios pero en el segundo tiempo se durmió una larga siesta sin permiso y allí fue cuando, tímidamente, Racing empezó a arrimarse con cierto peligro al arco defendido por Lucas Hoyos hasta que Nery Domínguez se disfrazó de 9 y corrigió una pelota al segundo palo para estampar el descuento. A partir de ese momento, con más desorden y amor propio que fútbol, la Academia se envalentonó y arrinconó al Fortín hasta que Iván Pillud (qué tal el control de la bocha?) en una trepada por la derecha le cruzó el remate a Hoyos y empató el encuentro. Ahí reaccionó Vélez pero no tuvo tiempo para hacer nada más y viendo lo que fue el partido en su totalidad podemos afirmar que el empate fue justo. El Chacho deberá trabajar mucho para recuperar el nivel del torneo pasado mientras que el Gringo Heinze armó un equipo muy interesante que puede estar en los puestos de arriba.
Lo mejor: El partido en sí mismo por la cantidad de situaciones y dominio que tuvo de ambos lados para terminar haciendo un espectáculo muy entretenido a los ojos del espectador.
Lo peor: Ambos siguen sin ganar en el campeonato y encima tendrán partidos complicados en la siguiente fecha, Vélez visitará a Lanús mientras que Racing recibirá al equipo del Muñeco Gallardo.
El héroe: Iván Pillud que se puso el traje de goleador para darle el empate a su equipo.
El villano: Matías Rojas porque en el primer tiempo le pusieron un solo tipo en la barrera y el tiro libre, muy mal ejecutado, pegó en el rival.
La figurita: Nicolás Domínguez, por el gol y por como jugó sin ningún tipo de fisuras.
La perlita: el primer gol de Vélez por la jugada y por la soberbia definición de Nico Domínguez desairando a un defensor primero y luego fusilando a Arias.

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