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El Pato Fillol, el mejor arquero de la historia.

El superclásico. Acto final.

El próximo martes se jugará la revancha entre River por las semifinales de la Copa Libertadores donde el millo tiene todo a su favor para amargar, una vez más, al xeneize en La Bombonera.

Faltan apenas un puñado de días para que se lleve a cabo una nueva edición del clásico argento por excelencia en el marco de la revancha por una de las semifinales de la Copa Libertadores 2019 (la otra la jugarán un día después Flamengo-Gremio en el Maracaná y en el primer partido empataron 1-1 en la ida) y en Boca, si bien levantaron un poco la moral y las expectativas en estos últimos días, saben que dar vuelta la serie es más bien un trabajo para Tom Cruise y la FMI que para este plantel con cuerpo técnico incluido ya que el resultado en Nuñez golpeó directamente en la línea de flotación de las aspiraciones boquenses y en su confianza de manera casi letal. Alfaro y sus dirigidos no se esperaban un resultado tan categórico en el marcador y tan contundente desde el juego ya que el equipo de Marcelo Daniel Gallardo estuvo a años luz del decepcionante rendimiento de un Boca que hizo absolutamente todo mal y si River no liquidó la serie es por ese enorme arquero que es Esteban Andrada (hoy por hoy tiene que ser el arquero titular de la selección) y por la mala puntería de sus delanteros. 
¿Boca puede darlo vuelta? Por supuesto que sí ya que cuenta con un plantel muy rico, con hambre de gloria y con una gran espina clavada en el corazón como lo es la pérdida de la final de la Copa Libertadores del año pasado a manos de su archirrival en el recordado duelo jugado en el Santiago Bernabeu y eso le produce una gran sed revancha (solamente en lo gestual ya que en lo anímico esa cachetada que le propinó la banda es una cruz que le quedará marcada de por vida al mundo Boca) aunque los protagonistas no lo admitan públicamente. El Muñeco Gallardo tuvo la gran virtud como entrenador de hacerle la vida imposible a Boca ya que lo liquidó eliminó en cuanto cruce mano a mano que haya tenido con el club de La Ribera: primero fue en la Copa Sudamericana 2014, luego en la Libertadores 2015, siguió en la Supercopa 2017 y ¿culminó? en la recordada Libertadores del 2018. Y ahora está con un pie y medio dentro de la final. Napoleón se convirtió en una auténtica bestia negra para Boca, ni siquiera dos de los técnicos más ganadores de la historia riverplatense como Ángel Labruna y Ramón Díaz pudieron reflejar esa paternidad futbolera como la que viene sosteniendo el actual entrenador de River y eso es todo un mérito de él ya que cuando llegó al club para dirigirlo en junio del 2014 nadie imaginaba este recorrido ya que propios y extraños lo miraban con recelo luego de su aventura uruguaya en Nacional donde ganó el campeonato de Primera División 2001-12.
Para sacar adelante la serie, Gustavo Alfaro va a tener que traicionar sus principios ya que  prefiere el orden y solidez defensivos a un ataque masivo y dejando huecos que tendrá que sostener para salir de la posición incómoda en que se encuentra su equipo. El próximo martes veremos que ideas triunfan.

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