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¡ATR, All Blacks!

En un frenético encuentro jugado con muchas ganas y enjundia, el seleccionado neozelandés derrotó a su par de Gales por 40-17 y obtuvo la Final de Bronce. Este partido fue el festival del try ya que anotaron ocho entre ambos equipos.

Pese a jugar por el tercer puesto no fue un partido más para los men in black porque tenían que controlar las emociones y solamente concentrarse en jugar ya que este partido significó la despedida de muchos jugadores y del head coach Steve Hansen que traerán una necesaria renovación (https://www.deportesdesdemioptica.com.ar/2019/10/el-fin-de-un-reinado.html) en el equipo oceánico. Los primeros veinte minutos fueron a todo ritmo por parte de Nueva Zelanda y en ese período el pilar Joe Moody marcó el primer try del encuentro luego de una jugada y una corrida donde pareció más un wingforward que un pilar por la ubicación y apoyo brindado a sus compañeros tras un gran pase de Brodie Retallick. A los trece se produjo el hecho más destacado de la noche cuando Beauden Barrett y Aaron Smith cambiaron la dirección y el fullback negro apoyó un gran try que le permitió superar al mítico apertura Grant Fox, campeón del mundo en la primera edición de un mundial en 1987, y quedar tercero en la tabla de goleadores históricos de los All Blacks.
Gales estaba desordenado y desbordado pero encontró la forma de calmarse un poco y llegar al try en el minuto 19 a través de su fullback Hallam Amos para poner el marcador 14-7 y empezó a arriesgar un poco más hasta que Rhys Patchell metió un penal y  el marcador quedó 14-10 cuando aún faltaban quince minutos para el gong. En ese momento de pequeña confusión apareció el inmenso Ben Stmith para ponerse al hombro al equipo y anotar dos estupendos tries para ir al entretiempo con el marcador 28-10 por las conversiones de Richie Mo'unga.
Al minuto de la segunda parte, el centro Sonny Bill Williams hizo una gran jugada que culminó con un offload y pase a Ryan Crotty que apoyó un gran try para dejar las cosas 35-10 para los hombres de negro. La segunda gran emoción de la noche japonesa se produjo a los 17 minutos del segundo tiempo cuando fueron reemplazados Soony Bill Williams y Ryan Crotty que así le pusieron punto final a su exitosa historia con los All Blacks. El partido se hizo deslucido y perdió intensidad pero aún quedaba tiempo para marcar dosmás tries uno por bando: primero descontó Josh Adams tras un gran maul de su pack de fordwards  y luego fue el turno de Richie Mo'unga para cerrar el tanteador en 40-17 y bajarle la cortina al partido.
En líneas generales fue un gran encuentro donde los All Blacks impusieron su dinámica de juego (pasaron 66 años de la última victoria de Gales porque no triunfan desde 1953 ante los oceánicos), salieron a revertir la imagen un tanto desteñida que dejaron en el  partido con Inglaterra, lo lograron con una actuación convincente mientras esperan a su nuevo entrenador y consiguieron el tercer puesto como en 1991 y 2003. Se cierra un gran ciclo que será muy difícil de igualar en cualquier deporte y del cual todavía no tomamos la dimensión debida...

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