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¡Diego dio marcha atrás!

El difícil arte de ser DT en Argentina.

El fútbol vernáculo es una picadora de carne que no se detiene nunca porque, con la mitad la mitad del torneo de la Superliga disputado, ya fueron  idos o renunciados ocho entrenadores en poco más de tres meses. La lógica del resultadismo permanente.

Cuando comenzó el campeonato, y viendo la cantidad de equipos involucrados en el descenso, tuve la sospecha sobre cuando sería el momento en el cual empezaría a funcionar la estupidez dirigencial de rajar técnicos y no tuvo que pasar mucho tiempo para comprobar mis temores porque en la cuarta fecha ya tuvimos la primer víctima y de ahí en más todo  se desencadenó en forma de efecto dominó que se mueve a la velocidad de la luz.
Repasemos: Lucas Bernardi y Javier Patalano en Godoy Cruz, Hernán Darío Ortíz en Gimnasia, Juan Pablo Vojvoda en Huracán, Juan Antonio Pizzi en San Lorenzo,  Sebastián Beccacece en Independiente, Gustavo Álvarez en Aldosivi y Hernán Crespo en Banfield son los entrenadores que, por diferentes razones pero por un solo motivo: la falta de resultados, se quedaron sin laburo. Si repasamos la tabla de posiciones veremos que todos estos movimientos se produjeron de mitad tabla hacia abajo y que de estos siete clubes involucrados, cuatro ocupan los cuatro últimas posiciones. Como dato adicional hay que remarcar que solamente Independiente y Huracáan no tienen problemas con el promedio ni en esta temporada ni en la próxima como si les sucederá, hasta el momento, a San Lorenzo y a Godoy Cruz el año que viene.
El caso del Rojo es muy especial ya que Sebastián Beccacece arribó al club luego de un segundo paso muy exitoso por Defensa y Justicia para reemplazar a Ariel Holan, hizo gastar en refuerzo unos quinces millones de dólares pero nunca pudo imprimirle su impronta al equipo que fue presa de una irregularidad alarmante ya que en pocos partidos pudo jugar imponiendo sus condiciones y por lo tanto era un ciclo que se le veía venir el fin desde hace un tiempito ya que las falencias siempre las tuvo y jamás encontró la forma de corregirlas.
El resto de los equipos buscó dar un golpe de efecto sobre los planteles y el único que pudo hacerlo fue Gimnasia con Maradona ya que revolucionó la ciudad de las diagonales, al plantel, a los hinchas del Lobo y a su archirrival Estudiantes pero los resultados dentro de la cancha son paupérrimos ya que solamente le ganaron a un inferior Godoy Cruz (no es ni la sombra del equipo que fue hasta temporada pasada) y a un desconocido Newells que le hizo la fiestita completa según palabras de su entrenador Frank Darío Kudelka que estaba realmente ofuscado por la performance de sus players. Demasiado poco para un equipo que le tiene que descontar nada menos que once puntos a Rosario Central y que no tiene demasiadas armas para intentar no descender.
En San Lorenzo la cuestión no apunta a la siguiente temporada ni al problema del descenso sino a la caída dremática de rendimiento que tuvo el equipo con Pizzi ya que estuvieron prendidos arriba hasta la fecha 5 pero luego ganaron un partido empataron otro y perdieron cinco, por eso la caída en la tabla donde quedó alojado por la mitad de la misma cuando las ilusiones y el rendimiento eran otros.
La causa de los males de Godoy Cruz es una sola y tiene que ver con el desmantelamiento del plantel llevado a cabo por su presidente José Mansur en estos últimos dos años con el agravante de llevar por segunda vez a un técnico que no pudo cumplir su contrato en el primer paso por el club mendocino y que ahora duró ¡cuatro fechas!, me refiero a Lucas Bernardi. Un equipo debilitado futbolìsticamente y sin una conducción clara solamente puede pasarla muy mal en primera. Una pena porque todos los esfuerzos deportivos para ponerlo en primer plano fueron estériles. En Parque Patricios los hinchas y los dirigentes de Huracán le están agradeciendo a Juan Pablo Vojvoda su renuncia ya que el Globo, con la llegada de Néstor Apuzzo, levantó su rendimiento de manera exponencial y está escalando de manera sostenida en la tabla de posiciones.
Aldosivi no le tuvo paciencia a Gustavo Álvarez y lo despidió justo en el momento que parecía estar encontrando el equipo para poder pelear la permanencia y los resultados obtenidos por su sucesor Guillermo Hoyos no son muy alentadores hasta el momento. En el sur del Gran Buenos Aires las cosas están muy difíciles para Julio Cesar Falcioni en Banfield ya que no juega mal pero al no concretar las situaciones creadas se le hace complicado sostener el resultado y no hay que olvidar que quien armó este plantel es el DT anterior, Hernán Crespo.
Este es apenas un racconto sobre las condiciones actuales de trabajo de los técnicos en nuestro país donde manda el resultadismo a ultranza y los proyectos a largo plazo no existen porque los directivos no se bancan un insulto de los hinchas. 

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