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El incidente ocurrido en el Gran Premio de Brasil entre Sebastian Vettel y Charles Leclerc en la vuelta 66 es un gran llamado de atención para las autoridades de la Scuderia si es que pretenden ganar el título en la temporada 2020. El síndrome Senna-Prost.

Los motores Honda volaron en Brasil y consiguieron un 1-2 (ponele) a través de Max Verstappen con su Red Bull y de su ex compañero Pierre Gasly degradado a Toro Rosso. Detrás de ellos, peleando por la cuarta posición, venían Charles Leclerc y Sebastian Vettel a quien no le gustó demasiado que su compañero de equipo lo pasara y procedió a tirarle un autazo encima para intimidar a su compañero (no olvidemos que están peleando por el tercer lugar en el mundial con Max Verstappen) pero con tanta mala suerte que se tocaron la rueda delantera derecha del auto del piloto monegasco con la trasera izquierda del coche de Seb que desembocó en la pinchadura de ambas cubiertas y abandono por parte de los dos pilotos. Ferrari les dio libertad a sus pilotos cuando se dieron cuenta que no podrían luchar por el mundial de pilotos y buscaron asegurarse el segundo lugar del campeonato de Constructores ya que Red Bull solamente conseguía puntos a través de Verstappen ya que Gasly primero y Albon después no pudieron tener el rendimiento de los pilotos de Maranello. Esta situación, sumada a los buenos rendimientos e insolencia de Leclerc, provocó que el piloto cuatro veces campeón del mundo perdiese su jerarquía dentro de la escudería y que ambos corrieran sin que haya un piloto número 1 definido como pasó en la época de Michael Schumacher y Fernando Alonso. La última situación similar se dio en las temporadas 2007-08 donde Kimi Raikkonen y Felipe Massa tuvieron el mismo auto y oportunidades. Resultados: en el 2007 Kimi consiguió el último título para los italianos y en el 2008 Massa estuvo a un pasito de ser campeón del mundo. Otros casos emblemáticos fueron el choque y posterior abandono entre Hamilton y Rosberg en España 2016 el toque entre Verstappen y Ricciardo en Bakú en el 2018 que derivó en un doble abandono. Que estas cosas sucedan en equipos como Haas donde Kevin Magnussen y Romain Grosjean se dan de lo lindo es hasta comprensible pero hacerlo en un equipo top del paddock que es la referencia histórica de la categoría suena un tanto desprolijo. La reunión que se llevará a cabo en Maranello esta semana se debe leer como un gran tirón de orejas por parte de Mattia Binotto y toda la estructura del equipo italiano. ¿Qué les dirán John Elkann, Piero Ferrari y Louis Camilleri a sus pilotos? No lo tengo muy claro pero tampoco tengo dudas que será una reunión áspera en la cual no me gustaría estar en los zapatos de los involucrados pero si quieren pelear y ganar el título en la temporada 2020 es un paso absolutamente necesario. 

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